41- VANCOUVER: 11.000 kilómetros y 397,36 litros de combustible ¿Quién se anima a medir el consumo de sus vacaciones de este verano?

Y el primer paso del viaje, como de costumbre ha sido conversar con todos los pilotos para poder realizar los cálculos de consumo de combustible. Un cálculo que ha ya se ha convertido en una práctica común en los viajes del EKOBIDAIARIA, desde que aquel australiano me preguntó el porqué prefería viajar en tren.

El los amables miembros de la crew de Lufthansa nos proporcionan los datos de consumo del vuelo.

Los amables miembros de la crew de Lufthansa nos proporcionan los datos de consumo del vuelo.

Se que puede resultar un poco repetitivo, pero creo que es una práctica necesaria para esta sociedad cada vez más flexible y viajera en que nos hemos convertido. Os recomiendo que realicéis el cálculo personal de vuestro viaje de este año, para empezar a ser conscientes de cuanto habéis consumido con cada medio que habéis usado. Es muy sencillo el cálculo, y resulta hasta divertido entrar en contacto con los conductores de tren, autobús, o avión para conseguir los datos de: distancia recorrida; consumo de combustible;  número de pasajeros.

a) Bilbao – Munchen:

Distancia: 803 millas náuticas x 1.8 = 1.445,4 km

Consumo: 4,8 t /0,8 = 6.000 litros

Pasajeros: 135

Tiempo: 1,55 h

44,44 litros por persona

3,07 litros por 100 km y persona

b) Munchen – Montreal

Distancia: 3.389 millas náuticas x 1.8 = 6.100,2 km

Consumo: 44.000 kg /0,8 =  55.000 litros

Pasajeros: 229

240,17 litros por persona

3,94 litros por 100 km y persona

 

c) Montreal – Vancouver:

Distancia: 2.130 millas náuticas x 1.8 = 3.834 km

Consumo: 13.800 kg /0,8 =  17.250 litros

Pasajeros: 153

112,75 litros por persona

2,94 litros por 100 km y persona

EN TOTAL:

Distancia: 11.379,7 km

Consumo: 397,36 litros

Lo curioso es que después de realizar todos estos cálculos, uno se da cuenta de que el avión en sí, no contamina más que el resto de los vehículos. A no ser que se trate de un tren completamente lleno, que esto si puede llegar a consumir 20 veces menos que viajar en avión. Pero eso es todo, un factor de 20.

Y por otro lado la conclusión de siempre, quién no quiera contaminar, que no viaje! O que haga como nuestros amigos Goiznabar, Javi y Hodei, dar la vuelta al mundo en bicicleta… 44.000 kilómetros sin impacto durante un largo año de aventuras: http://biziklautak.com

Centrándonos en el viaje, ayer y hoy estuvimos con Grant Canary, un joven activo de Portland que vive en Vancouver sumergido completamente en su nuevo proyecto de economía sostenible.

Hace ya varios años realizó su master en Diseño Sistémico y tras ello fundó su primera empresa, basada en el compostaje a través de lombrices y su posterior uso en piscifactorías. Trabaja en el sector de los “BIO-SISTEMAS” que va mas allá de analizar separadamente el medioambiente. Él trabaja un análisis cíclico que uniendo varios campos como la Energía, el Agua y los Alimentos. Podéis consultar su blog: http://biosystemsblog.com

Grant reivindica que hoy en día la gente usa demasiado tiempo en convencer al resto de la sociedad sobre lo bueno que son sus ideas, trabajando con organizaciones sin ánimo de lucro, para después poder tener más impacto y lucrarse. Él propone un camino más sencillo: demostremos que nuestras ideas sostenibles son económicamente eficientes y ello convencerá y atraerá a la gente, además sin necesidad de hacer uso de fondos públicos.

Grant Canary, un emprendedor de las economías sostenibles

Grant Canary, un emprendedor de las economías sostenibles

Hoy en día se encuentra sumergido en su nuevo proyecto, del cual no puede hablar demasiado dado su confidencialidad. Es curioso, como los investigadores que trabajan en el sector privado hablan poco sobre sus proyectos y trabajan full time en su producto final, mientras que los investigadores en el sector público, hablan demasiado, y a veces olvidan que su objetivo es crear un producto final.

Aún así Grant nos decía que su nueva empresa de productos sostenibles pretende crear un producto el cual aumente la eficiencia y la velocidad del ciclo alimentario a través del fomento del uso de otro tipo de proteínas.

Por último nos recomienda los libros de Ralf Otterpohl, de GAIA UNIVERSITY para profundizar en el campo de economías sostenibles! ¡Así lo haremos Grant!

Ahora nos ponemos de camino a KALE CSA, la granja ecológica de Stephen Gallagher que abastece a 140 familias y su producto estrella, como indica su nombre es: LA COL VERDE.

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